Y podría seguir escribiendo este hermoso poema hasta el infinito y más allá porque, en mi opinión, toda reflexión está íntimamente ligada a una emoción y, eso, es lo que ha despertado en mí este curso:
múltiples emociones.
...Esta extraña burocratización del Magisterio, donde tantos días me siento una auxiliar administrativo rellenando papelucos o una esclava de las editoriales; por cierto, no sé qué es peor...
Tantas veces en la cabeza esa pregunta... por qué esto no funciona o no como debiera...
Hace años que siento que los i-kids necesitan una educación específica para ellos y gracias al Flipped Classroom me he encontrado a mí misma haciendo cosas impensables, vivenciando todo tipo de dificultades, limitaciones, frustraciones, ganas de abandonar... y de repente, lo impensable se hace posible y tengo un vídeo en Youtube, unos tableros chulísimos en Pinterest, acabo de hacer "yo qué sé qué" para colgar mi proyecto en este blog y estoy llorando y riendo a la vez...
Cada vez me apetece más compartir un pedazo de mí en este blog (a veces me asusto pensando "quién leerá mis tonterías") y ahora conozco y creo que las tecnologías no son el futuro sino que tienen que ser el presente; ya no tengo excusas.
Hace días que llevo pensando cómo despedirme del F.C. como se merece, pues lo voy a hacer contando en lo que me he convertido. Si me preguntaran qué es un maestro para ti, contestaría lo siguiente:
Me he convertido en una contadora de historias; cada día mis chicos y chicas me ayudan a ver la luz en los conflictos que tengo con mis hijos, tales como qué hacer cuando un niño en el parque los pega o muerde, o cómo hacer entender a mi hijo que, aunque haya dado las letras de la A a la Z, que eso de escribir no acaba ahí... Me sorprende que ninguno de mis alumnos y alumnas me llamen seño o profe, sólo soy Raquel. No merezco para ellos un respeto especial por ser la seño o la profe; el respeto me lo gano con lo que les cuento y las conclusiones a las que llegamos, cuando les digo que estoy haciendo un curso superdifícil que no me sale o que a mí también me llaman al Despacho a regañarme. Tengo que conseguir que les apetezca venir al colegio a verme, a escuchar mis majaderías; tengo que demostrarles que puedo ser mucho más entretenida que un móvil, una tablet o un ordenador, y que además, sé manejar esos cacharros mucho mejor que ellos.
Ahora sí llega el final del final. Ha sido un placer vivir la experiencia F.C. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario