sábado, 26 de noviembre de 2016

MEJORA DE LA CONVIVENCIA Y PREVENCIÓN DEL ACOSO ESCOLAR

Una de las principales funciones del maestro del siglo XXI es la de convertirse en un detector de dificultades, en un amplio espectro de actuación; ya no es sólo ver si hacen o no buena letra, o si traen o no almuerzo, si no estar atentos a múltiples indicadores que están presentes en toda convivencia humana y que hacen que surjan desequilibriosentre el grupo de iguales.
El grupo de iguales y el sentimiento de pertenencia y de respeto hacia los demás es un aspecto que se supone que no tiene cabida entre tantas matemáticas, normas de ortografía y memorización de provincias, países y continentes…
No concibo dar clase de nada si mis alumnos se insultan, se gastan supuestas bromas en las que uno ríe y otro llora, y los otros se unen a esa risa estúpida que contagia y contamina todo grupo humano y que agranda las diferencias entre héroes y villanos.
Todo alumno y alumna tiene derecho a sentirse  como un Superminihéroe, hacerse grandes, enormes y decir basta ya… Lo que pasa es que muchas veces se encuentran totalmente desorientados y abrumados por la presión social y por un efecto Pigmalión que justifica lo injustificable.
La herramienta Socioescuela proporciona un medio de detección, reflexión e intervención, sin olvidar el seguimiento de dicha intervención.
ANÁLISIS DE CASO: SITUACIÓN DE RIESGO
La prevención y la detección temprana deben estar presentes en nuestra práctica educativa.
Socioescuela proporciona informes sobre el grupo – clase, informes individualizados, sociogramas, etc., que nos proporcionan datos para realizar una descripción del punto de partida.
1.     DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA:
Situación de riesgo en la que un alumno presenta cierto aislamiento (con solo un amigo), rechazo y comienza a recibir conductas agresivas.
Se trata de un grupo de 2º de la E.S.O., de 31 alumnos/as, con una media de edad de quince años. La percepción sobre el ambiente de clase es buena, los alumnos manifiestan sentirse bien, tener bastantes amigos, aunque señalan que hay algunos conflictos y que a veces es difícil estudiar y atender.
En cuanto al caso del Alumno 3, detectado con riesgo de bullying, de su informe se percibe que sólo tiene un amigo, situación que lleva un poco mal. Además, los testigos preguntados consideran que se defiende mal, que discute bastante, que le gusta poco llamar la atención, que es bastante diferente y que es poco tranquilo.
Este perfil de alumno corresponde con una víctima pasiva, que pretende pasar inadvertido pero que por ser diferente, nervioso o movido se encuentra en situaciones de conflicto que sabe gestionar con gran torpeza, discutiendo como modo de defensa.
2.     INTERVENCIÓN:
La ayuda entre iguales va a ser el planteamiento de intervención, sin olvidar las debilidades del alumno que precisan de todo un trabajo de habilidades sociales, control del enfado y las emociones y asertividad.
Por ello, se seleccionan cuatro alumnos ayudantes por los siguientes motivos:
Ayudante 1: El Alumno 22 al ser el único amigo del Alumno 3.
Ayudante 2: El Alumno 20 al ser considerando como un joven amable, respetuoso y que ayuda a los demás.
Ayudante 3: La Alumna 25, por su positiva consideración social.
Ayudante 4: La Alumna 4, por el mismo motivo.
Se convocará a los ayudantes a una reunión en las que se les informará de la situación de riesgo detectada en el Alumno 3 y se les pedirá cooperación y colaboración, para evitar la exclusión del alumno.
Tras esta entrevista y el compromiso de colaboración de los ayudantes, se organizará el aula de forma que el Alumno 3 tenga relativamente cerca a sus “padrinos mágicos”.
De este modo, le podrán asesorar y mediar ante las situaciones en las que se ponga nervioso y a discutir. El trabajo sobre “cómo decir lo que quiero decir sin herir a los demás ni a mí mismo”, va a ser un aspecto fundamental. Además, temas de asertividad, de control de la oratoria, etc., pueden ser aspectos curriculares a incluir en las asignaturas lingüísticas.
La concienciación del grupo de que el Alumno 3 discute y se altera porque no sabía abordar situaciones conflictivas de otra manera, es un punto a tener en cuenta en esta intervención.
Con todo ello se pretende que “la pescadilla nunca se muerda la cola”, abrir un abanico de encuentros en los que las diferencias sean tomadas como algo enriquecedor. Pero será fundamental que el Alumno 3 aprenda a gestionar sus emociones.
3.     SEGUIMIENTO:
Una reunión mensual de ayudantes, tutor y equipo encargado de la convivencia del I.E.S., con instrumentos de recogida de información (cuestionarios, anecdotarios, registros…) y además, entrevistas del orientador con el Alumno 3, para llevar un control y asesoramiento sobre el trabajo emocional y de habilidades sociales.
Del análisis de la información recogida, se procederá a tomar decisiones o precisar ajustes para próximas reuniones.
Si los procesos y medidas siguen los cauces esperados, estas reuniones podrán tener carácter trimestral.

En conclusión, los alumnos y alumnas tienen que venir contentos a los centros educativos, sin cargas emocionales que hagan que estén pendientes de cuándo suena el timbre.

Por lo tanto, conocer recursos como Socioescuela nos ayuda a ser conscientes de ese currículo emocional oculto que no está dentro de Lengua, Mates o Soci, pero que repercute enormemente en el desarrollo integral de la persona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario