La respuesta a esta
cuestión me pone los pelos de punta y me hace imposible eludir mi
responsabilidad en todo este entramado del acoso escolar.
De este modo, todo
integrante de la Comunidad Educativa tiene cierto índice de responsabilidad
cuando, en el café del recreo, la directora menciona lo cansada que está de
atender a familias de una misma clase que se quejan de que sus hijos están
acosados, y como los compañeros y compañeras miramos al tutor de esa clase y le
gastamos un chascarrillo como “este año te ha tocado a ti…”.
En el fondo, como
tutora, me siento muy desprotegida cuando una familia se queja o menciona
situaciones de acoso en su hijo/a, muchas veces derivadas de una nota en la
agenda en la que informaba de un comportamiento inadecuado. Me siento muy
desconcertada cuando las familias se agarran a “mi hijo o hija no ha sido”,
aunque les asegures que lo has visto con tus propios ojos, y replican con que a
los que agreden o acosan es a sus hijos/as. Normalmente de esta tutoría van
derechos a dirección o a inspección… Entonces, ¿qué hago? o ¿qué no hago?
¿informo? ¿no informo? ¿tiene algún valor mi palabra? ¿confían los padres en
mí?...
La triste realidad es
que mientras todo va bien, todo son risas, pero en cuanto mencionas algún aspecto
menos positivo de un niño o niña, de repente se levanta un temporal que todo lo
envuelve y descoloca, que haga hasta que me replanteé si me he equivocado de
trabajo.
Los padres y madres del
siglo XXI no asumimos que nos digan nada negativo de nuestros hijos, son
perfectos, los mejores y sobre todo, “si te pegan, pega”. Y ellos actúan igual
con los maestros y maestras de sus hijos: si se les dice algo negativo, pegan…
sea a través de denuncias, agresiones verbales o qué se yo…
Si todos y todas fuéramos
tan de sobresaliente en todo, incluido el trato a los demás, no habría
situaciones de acoso.
Así que llega el
momento de tomar estrategias organizativas para la prevención del acoso
escolar.
MEDIDAS
ORGANIZATIVAS
Vamos a articularlas
teniendo en cuenta el caso analizado a través de la herramienta Sociescuela. Lo recordamos a
continuación:
Situación de riesgo en la que un
alumno presenta cierto aislamiento (con solo un amigo), rechazo y comienza a
recibir conductas agresivas.
Se trata de un grupo de 2º de la
E.S.O., de 31 alumnos/as, con una media de edad de quince años. La percepción
sobre el ambiente de clase es buena, los alumnos manifiestan sentirse bien,
tener bastantes amigos, aunque señalan que hay algunos conflictos y que a veces
es difícil estudiar y atender.
En cuanto al caso del Alumno 3, detectado con riesgo de
bullying, de su informe se percibe que sólo tiene un amigo, situación que lleva
un poco mal. Además, los testigos preguntados consideran que se defiende mal,
que discute bastante, que le gusta poco llamar la atención, que es bastante
diferente y que es poco tranquilo.
Este perfil de alumno corresponde
con una víctima pasiva, que pretende
pasar inadvertido pero que por ser diferente, nervioso o movido se encuentra en
situaciones de conflicto que sabe gestionar con gran torpeza, discutiendo como
modo de defensa.
La organización de un
Centro Educativo se refleja a través de sus documentos:
-
DOCUMENTOS PROGRAMÁTICO-PERMANENTES
o
Proyecto Educativo de Centro.
o
Reglamento de Régimen Interior.
o
Proyecto Curricular de Centro/Etapa.
-
DOCUMENTOS ANUALES
o
Programaciones de Aula.
o
Programación General Anual.
o
Documento de Organización del Centro.
o
Proyecto o presupuesto económico del
Centro.
o
Memoria Anual.
o
Plan Anual de Mejora y Modelo Europeo de
Gestión de Calidad
Y el Plan de Convivencia
viene legislado por el DECRETO 15/2007, DE 19 DE ABRIL, POR EL QUE SE ESTABLECE
EL MARCO REGULADOR DE LA CONVIVENCIA EN LOS CENTROS DOCENTES DE LA COMUNIDAD DE
MADRID. En este Decreto, están recogidas las normas de conducta, atendiendo a
una serie de criterios (asistencia, puntualidad, respeto profesorado, trato
correcto compañeros, cuidado materiales y espacios…); también, las competencias
de director, jefe de estudios, profesorado, consejo escolar, comisión de
convivencia…, y las faltas y sanciones,
además de un gran apartado del proceso sancionador. En mi opinión, hay poco de
preventivo en este documento y mucho de sancionador…
Si nuestro caso es una
situación de riesgo de acoso, sus medidas organizativas tienen que encaminarse
a la prevención a través del trabajo de la convivencia escolar como eje
trasversal de todo documento de centro.
El Proyecto Educativo
de Centro (PEC) y la Programación General Anual (PGA), tienen que reflejar
entre sus finalidades y objetivos el desarrollo y trabajo de un clima escolar
favorecedor de una convivencia cívica y reflexiva. Hecho esto, todos los demás
documentos y prácticas docentes tendrán que seguir esta línea de trabajo.
Documentos claves, el Plan de Acción Tutorial y el Plan de Convivencia, en lo
referido a la selección de actividades y metodologías activas que lleguen a las
aulas, al alumnado, sin olvidar otros espacios de conflicto como lo son
los patios y el comedor escolar.
Realicemos un ANÁLISIS DEL CONTEXTO, de las
características de nuestro centro, para dotar de realismo y efectividad a toda
medida de intervención – prevención.
Nos encontramos en Alcalá
de Henares, en un I.E.S. con capacidad para 28 grupos de alumnos y dispone de aulas
de apoyo (talleres, música, informática, audiovisuales y desdobles).
El horario lectivo del
centro es de 8:15 horas a 15:05 horas. El horario de apertura es de 8:00 a
15:30 horas y, dependiendo del curso y de la dotación de conserjes de tarde, también
está abierto por las tardes, de 15:30 a 19:15 horas, para atención del
departamento de Orientación, realización de Actividades Extraescolares y
estudio de los alumnos que participan en el Programa Interno del Centro de
Refuerzo y Apoyo. Los horarios de todas estas actividades se informan por
escrito a los padres, en los tablones de anuncios del Centro y en la página
web.
Entre el profesorado y
la Comunidad Educativa hay una gran concienciación de la necesidad de trabajar
la convivencia y así se manifiesta con distintas prácticas como:
-
Talleres de Conflictos y Límites
-
Programa “Alumno Ayudante”
-
Herramienta Socioescuela
-
Formación de tutores: Dosieres de
recursos para trabajar en el aula y registros de información
-
Charlas del orientador
Con todo ello, es más
fácil estar alerta y detectar casos de riesgo.
Llegada esa detección,
llega el momento de actuar.
PROTOCOLO
DE ACTUACIÓN
1.
Reuniones de Departamento:
En
ellas habrá un espacio para hablar de la convivencia y de posibles casos de
riesgo.
2.
Reuniones de Jefes de Departamentos con
el Jefe de Estudios:
Los
jefes de departamento informarán al jefe
de estudios de los casos detectados.
3.
Reuniones del Jefe de Estudios con el
Orientador:
El
jefe de estudios, informará al orientador para articular un plan de
intervención con el alumno, compañeros, profesores y familia.
4.
Reuniones de la Comisión de Convivencia
Escolar:
Se
tendrá en cuenta el nuevo caso y se procederá a su vigilancia y seguimiento.
5.
Reuniones de devolución de información y
orientaciones a los Jefes de Departamentos:
Orientador
y jefe de estudios tendrán que dotar de recursos a los jefes de departamentos
para que se los faciliten a sus profesores.
6.
Reuniones de devolución de información y
de elaboración de pautas de actuación de los miembros de los Departamentos:
En
estas reuniones, los departamentos concretarán y ajustarán las medidas
proporcionadas a las características concretas del caso, volviéndolas reales y
efectivas.
Esta propuesta de
reuniones cíclicas pretende crear un entramado de canales de comunicación,
detección e intervención en pro de un clima escolar que favorezca la
convivencia, donde todo es responsabilidad de todos y donde mirar para otro
lado no sea la solución… ¿Cuántos cursos más piensas pasar sin tener problemas
de acoso en tu aula? ¿Dos, tres, cuatro… con un poco de suerte?... Si no se
cuida el sentido de grupo y el sentimiento de pertenencia saber dividir por dos
o tres cifras vale de muy poco…